Siga su control médico, no solo en las primeras etapas, sino en todas las etapas de la enfermedad. Al principio, puede producir una cierta angustia repetir la experiencia, pero son la garantía de que, si reaparece, estará controlada desde el principio.

Si tomas algún tratamiento preventivo, no pierdas la adherencia al tratamiento sin consultar a tu médico previamente.

Cuando se ha realizado el vaciamiento axilar, es de gran ayuda hacer ejercicios de drenaje linfático, esto para ayudar a prevenir alguna aparición de linfedema.

Consultar, sin miedo ni reservas, con el médico ante cualquier síntoma nuevo o variación respecto al curso previsto.

Actitud a la Enfermedad

Nunca debe sentirse responsable de su enfermedad, pero debe saber que, hasta cierto punto, el éxito del tratamiento depende mucho de cómo lo afronte. Usted puede ser parte de grupos de apoyo para personas con cáncer, así podrá compartir sus experiencias y conocer otras, esto le ayudará a tener una actitud más positiva. En cualquier caso, siempre es bueno compartir nuestros sentimientos y emociones con los más allegados: hablar con familiares, amigos, etc.

Para aliviar el estrés de su diagnóstico, no permita que la enfermedad se convierta en el centro de su vida y combine el trabajo y el juego para la paz y la relajación.

Dieta y hábitos saludables

La relación entre el cáncer y el tabaco ahora está bien establecida. Así que, si eres fumador, debes abandonar este hábito.

Para prevenir la deshidratación provocada por algunos tratamientos, beba mucha agua a lo largo del día (unos 2 litros al día).

La dieta debe ser equilibrada, rica en frutas, verduras y pescado. Es bueno evitar consumir demasiada grasa. Es mejor comer regularmente y con moderación. Especialmente cuando el tratamiento adyuvante ha afectado el apetito, no se prive del derecho a comer lo que quiera. Además, te ayudará a mejorar tu estado de ánimo.

Protección de la piel

Como resultado del tratamiento, puede notar que su piel está más áspera o incluso ligeramente enrojecida debido a la falta de grasa y agua en las diferentes capas. Los siguientes consejos le ayudarán a minimizar estos efectos.

A la hora de depilarse, se preferirá la cera con navaja porque es menos irritante. No conviene abusar de duchas y bañeras. Hazlo como máximo una vez al día y con agua tibia, no demasiado caliente. Use aceite de bebé y jabón con un pH alto (superior a 5).

Fuente:

Dr. Adrian Campos Manley

Medicina General - Médico y Cirujano

cod. MED15303

 

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